lunes, 23 de diciembre de 2013

Hoy viene el Niño Jesús.


Belén de la Plaza del Vaticano.


Hoy, para mí,  es uno de los días más bonitos del año. Creo que hoy me olvido de todos mis problemas y voy como en una nube cantando villancicos todo el día. Y aunque no nieve, veo copos por todos los lados. Hoy todas las luces están encendidas en casa, como la estrella que avisaba del nacimiento de Jesús, diciendo señalando que nosotros hoy le estamos esperando. 

Me encanta ir deseando Feliz Navidad a todos con los que me cruzo. Me gusta, cuando se va acercando la noche poner luces de ambiente e iluminar nuestro Belén con una vela que sea testigo de alegría.

La banda sonora de mis días 24 es, sin duda alguna, Louis Armstrong al son de "White Christmas". Las llamadas y besos a los amigos y a la familia que está lejos. 

Cuando se escurre el día y llega la noche, me pongo con los niños a prepara la mesa, todo bonito y con amor, pensando en las personas que más me importan: mis familias. No hay mayor gusto en el mundo que compartir la Noche Buena con la familia en casa. Por eso, me gustaron tanto las palabras del Papa Francisco en el último ángelus: 

"Hoy pienso, también leyendo este cartel, a tantas familias sin casa, sea porque nunca la tuvieron o porque la perdieron por motivos diversos. Familia y casa van juntas. Es muy difícil llevar adelante una familia, ser una familia si no se vive en una casa. En estos días de Navidad invito a todos, personas, entes sociales y autoridades, para que hagan todo lo posible para  que cada familia pueda tener una casa"

Entonces escribo un mensaje a todos mis amigos, les envío los mejores deseos para esta noche y le pido perdón porque, a partir de ese momento, me desconecto y sólo estoy pendiente de disfrutar con mi familia. Y recuerdo con cariño a todas aquellas personas que han formado parte de mi vida y que ya no están. Recuerdo las Navidades en casa de mi abuela paterna con todos mis primos (entonces éramos 18) durmiendo con colchones por todas la casa. Con un montón de comida, donde no podía faltar la lombarda, como buenos madrileños. A mi tío haciendo la horterada de la fuente de copas para el champán (bueno, la sidra que nuestro paladar era más de pueblo llano), jugar todos al bingo después de cenar e ir a la Misa del Gallo todos juntos. 

Para mí, el verdadero valor de la Noche Buena y la Navidad es LA FAMILIA, e intento cada año transmitirlo a mis hijos. 
Porque más allá del espumillón, de los villancicos, las luces, el árbol... más allá de todo eso, queda el pesebre. Aquella casa improvisada que convirtió a María y José en una familia con la llegada del Niño Jesús. Por ello, el día 25 es un cumpleaños muy especial que sobresale por encima de los regalos. 

Por ello y para terminar con alguna actividad que podamos hacer con los niños, os propongo hacer por las ciudades donde estéis, un recorrido de Belenes. Porque hay de todo tipo, desde artesanías con decenas de años, hasta otras "propuestas" divertidas y alternativas.


Belen de las Monjas Jerónimas.

Belen de pasta de azúcar.


Belen "matriusca" y para pegar en la ventana.



Colección de Playmobil
Belén hecho con huevos.
De croché.

Belén con latas reclicadas.
Belenes en versión de los distintos países.



Los que estéis en Madrid, podéis consultar la ruta "belenera" aquí.

Espero, de verdad, que os gusten mis propuestas y os deseo que compartáis con vuestro hijos la ilusión de éstas fiestas. Ahora sí: FELIZ NAVIDAD.


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